Método: repensar estándares y modelos de referencia

Los estándares y modelos de referencia son parte integral de la ciencia, la salud y la medicina, y la ingeniería; se utilizan en la educación, en la generación y comprobación de hipótesis, en el diseño de productos, y en la elaboración de la legislación. Las normas y modelos de referencia basados en un solo sexo (o en grupos particulares de hombres o mujeres) pueden tener consecuencias materiales dañinas (ver Estudio de caso: Test de accidentes de automóvil para embarazadas). Las normas y modelos se basan en los datos disponibles y, por tanto, son sensibles a las decisiones de muestreo realizadas diseñando la investigación en salud y biomedicina y en la construcción de los proceso de innovación.

La ciencia, la medicina y la ingeniería a menudo toman al varón  joven, blanco, sano, de 70 kg como la norma de referencia (véanse las figuras 1 y 2). Cuando se estudian otros segmentos de la población -las mujeres, las personas mayores y la población no blanca- estos se consideran con frecuencia como desviaciones de dicha norma. Solo en algunos casos el perfil corporal de las mujeres se ha utilizado como la norma de referencia, como es el caso de los criterios de diagnóstico de la osteoporosis (ver estudio de caso: Investigación de la osteoporosis en hombres).

La investigación y la ingeniería a menudo toman como norma de referencia al varón blanco joven en buena forma física

Los estándares y modelos de referencia toman forma y a su vez dan forma a las normas de género:

1. Los estándares a menudo se definen por el “masculino por defecto”. Por ejemplo, en la década de 1970 la mayoría de los Test de Accidentes de Automóvil, incluía solamente el percentil 50º del hombre estadounidense. Hacia los años 80 y 90, un mayor número de maniquíes -que representaban diversas alturas y pesos- se utilizaron en las pruebas de seguridad de los vehículos. Ampliando así el perfil del modelo base, se tuvo también en cuenta la seguridad de mujeres, hombres, y poblaciones multiétnicas (ver Estudio de caso: Test de accidentes de automóvil para embarazadas)

2. Las normas de género influyen en la elección de las especies de referencia. Por ejemplo, la primatóloga Linda Fedigan ha debatido el mito de la década de los 50 del “mono asesino”, la imagen generalizada de los primates machos que agreden e intimidan a las hembras y que sostienen violentas luchas entre los machos. Esta imagen de primates agresivos se basa casi exclusivamente en estudios de los babuinos de la sabana -tomados como “especie de referencia”- en un proceso que Fedigan ha llamado la “babuinización” de la vida de los primates (Fedigan, 1986).

3. Los sujetos de referencia influyen en las normas de género. Por ejemplo, en la investigación con roedores, “las hembras de referencia” son por lo general hembras no embarazadas y no lactantes. En cuanto al comportamiento, estas hembras son menos agresivas que los machos- un hallazgo congruente con los supuestos de género. Cambiar el modelo de referencia de ratón hembra por otro de embarazadas o en período de lactancia podría alterar el resultado del estudio de comportamiento: Los ratones hembra son agresivas al controlar las fuentes de alimento durante el embarazo o en el cuidado de las crías (Brown et al, 2010.).

Se producen innovaciones de género significativas cuando se analizan críticamente los estándares y modelos de referencia en cuanto a sesgos de sexo y género, y los revisan, según sea necesario preguntando:

– ¿Cómo se establecen las normas de referencia? ¿Qué contribución aportan los sujetos y quién es identificado como sujeto?¿Cuáles son los objetivos de las normas específicas, y cómo se evalúa el progreso hacia estos objetivos? ¿Se aplicarán u ofrecerán los resultados de la investigación a grupos que no están representados por la norma, como los individuos de un sexo diferente?

– ¿Cómo se eligen los modelos? ¿Qué modelos de referencia son los preferidos en una disciplina dada, y cómo y por qué fueron seleccionados? El adoptar un modelo de referencia distinto, ¿podría producir resultados diferentes o llevar a conclusiones distintas acerca del sexo y el género?

Lista de verificación

Al analizar los estándares y modelos de referencia humanos, los equipos de investigación e ingeniería tendrán que considerar las siguientes preguntas:

a) ¿Diferencia el modelo existente entre mujeres y hombres?

b) ¿Están actualizados los estándares existentes, o están basados en datos antiguos que podrían resultar invalidados por las nuevas tendencias? Por ejemplo, la incidencia de la obesidad ha aumentado significativamente en los países muy desarrollados a lo largo del tiempo (OMS, 2011). Japón, Brasil, el Reino Unido y los EE.UU. han visto casi triplicadas sus tasas de obesidad en menos de 30 años (Jeffrey et al., 2008).

c) Si un modelo no tiene en cuenta el sexo, ¿se basa en investigación sobre ambos sexos, o toma en realidad un modelo masculino de referencia (o, en algunos casos, un modelo de referencia femenino) que se utiliza de forma incorrecta como un genérico “modelo humano “?

d) Si las normas sí consideran el sexo como factor, ¿qué importancia tiene este factor para el modelo de referencia? ¿Se han investigado de forma adecuada las influencias no biológicas debido al género y a otros factores sociales o biológicos?

e) Más allá de considerar las diferencias de sexo, ¿tiene en cuenta el modelo factores específicos de sexo entre las mujeres (como el embarazo) y los hombres (como la susceptibilidad al cáncer de próstata)?

f) ¿El modelo actual tiene en cuenta las diferencias entre mujeres y hombres, en sus actitudes, necesidades e intereses?

g) ¿Los modelos de referencia basados en los machos se utilizan como modelos de referencia para la especie en general?

Al analizar los modelos de referencia experimentales, los equipos de investigación deberán considerar las siguientes preguntas:

a) ¿Los modelos de referencia están basados por defecto en uno de los sexos, pero se consideran válidos para toda la especie en general?

b) ¿Hay menos datos sobre un sexo en concreto de tal forma que los modelos de referencia de un sexo específico puedan no estar desarrollados o validados de igual manera?

c) ¿Qué criterios se utilizan en la selección de la especie, raza y sexo de los organismos modelo utilizados en la investigación que luego se traducirán a los seres humanos?

d) ¿La elección de un organismo modelo determinado afecta significativamente los resultados?

Bibliografía

Brown, R., Herbison, A., & Grattan, D. (2010). Differential Changes in Responses of Hypothalamic and Brainstem Neuronal Populations to Prolactin during Lactation in the Mouse. Biology of Reproduction, 12 (21), 1-13.

Fedigan, L. (1986). The Changing Role of Women in Models of Human Evolution. Annual Review of Anthropology, 15, 25-66.

Hosey, L. (2001). Hidden Lines: Gender, Race, and the Body in Graphic Standards. Journal of Architectural Education, 55 (2), 101-112.

Jeffrey, R., & Sherwood, N. (2008). Is the Obesity Epidemic Exaggerated? No. British Medical Journal, 336 (7638), 245.

Le Corbusier (Jeanneret, C.). (1954). The Modulor: A Harmonious Measure to the Human Scale Universally Applicable to Architecture and Mechanics. Cambridge: Harvard University Press.

Sandring, S. (Ed.) (2004). Gray’s Anatomy: The Anatomical Basis of Clinical Practice, 39th Edition. Philadelphia: Churchill-Livingstone.

World Health Organization (WHO). (2011). Global Database on Body Mass Index (BMI): Percentage of Obese Adults (BMI ≥ 30) by Country and Year. http://apps.who.int/bmi/index.jsp