Método: formular las preguntas de investigación

Las preguntas en investigación, generalmente, se derivan de las prioridades de la investigación (ver Reconsiderando las prioridades y los Resultados de la Investigación) y de las  teorías y conceptos que sirven para enmarcar la investigación (ver Reconsiderando Conceptos y Teorías). Las prioridades de investigación – junto con los conceptos y teorías- influyen directamente sobre la manera en la que se planifica la investigación. Su función es:

1. Delimitar las preguntas que se formulan – e implícitamente las preguntas que omiten (ver, por ejemplo, Estudio de Caso: Determinación Genética del sexo).

2. Enmarcar el modo de planificar la investigación y la elección de los métodos.

Como ocurre en otras fases de los procesos de investigación y desarrollo, la elección de una pregunta de investigación se basa frecuentemente en suposiciones –implícitas o explícitas – sobre el sexo y el género (ver Método: Análisis de género). Al igual que en otras fases de la investigación y del desarrollo, el potencial de la innovación creativa pasa por la revisión crítica de las prácticas existentes teniendo en cuenta las evidencias disponibles sobre el sexo y el género (Bührer et al., 2006; Schraudner et al., 2006; Schiebinger, 2008; Wylie, et al., Klinge, 2010; IOM, 2010; Wajcman, 2010).

Algunas preguntas críticas para analizar la importancia (si existe) del sexo y del género en la formulación de las preguntas de la investigación:

1. ¿Cuál es el estado actual de los conocimientos sobre el sexo y el género (normas, identidades, o relaciones) en un campo determinado de la investigación o del desarrollo?

2. ¿Qué es lo que no conocemos, debido a la falta de análisis de sexo y género?

3. ¿De qué manera sexo y género han limitado las preguntas de investigación planteadas en este campo? Por ejemplo, la angiografía coronaria es una eficaz herramienta de diagnóstico para evaluar la enfermedad de las arterias coronarias; sin embargo puede causar complicaciones por hemorragias, especialmente en las mujeres. Los investigadores se preguntaron cómo la angiografía podría hacerse de una forma más segura, se diseñaron y patentaron nuevos catéteres y procedimientos para hacer que la angiografía comenzara en la arteria radial en lugar de en la ingle. Este cambio reduce el sangrado tanto en hombres como en mujeres (ver Estudio de Caso: Enfermedades Cardíacas).

4. ¿Se han hecho suposiciones sobre el sexo y el género? ¿Están justificados teniendo en cuenta las evidencias existentes? ¿Son los supuestos subyacentes a estas preguntas de investigación válidos cuando se someten a un análisis crítico? Por ejemplo, los supuestos culturales acerca de las diferencias de género pueden llevar a las empresas a comercializar productos relacionados con un “género específico” – por ejemplo, prótesis de rodillas específicas para mujeres- que puede no ser la mejor opción para los consumidores (ver Estudio de Caso: De-Gendering the Knee).

5. ¿Se han dejado de lado ciertos grupos de sujetos de investigación potencialmente relevantes? (Por ejemplo: las hembras en las investigaciones sobre animales, los hombres en la investigación sobre la osteoporosis, las mujeres embarazadas en la ingeniería automotriz) (ver Estudios de Caso: Investigación con Animales, Investigación de la Osteoporosis en los Hombres, Test de Accidentes de Automóvil para Embarazadas).

6. ¿Qué preguntas en la investigación llevarían a una planificación y unos métodos de investigación más sólidos? Por ejemplo, en los estudios sobre la diferenciación sexual, los/as genetistas han revelado deficiencias en los modelos científicos que representaban el desarrollo sexual de la mujer como “pasivo”. Desafiando el estereotipo de la pasividad, los investigadores/as han formulado nuevas preguntas sobre el proceso del desarrollo ovárico. Los nuevos descubrimientos sugieren ahora que ambos desarrollos, el femenino y el masculino, son procesos activos donde hay intervención de los genes  (ver Estudio de Caso: Determinación Genética del Sexo).

Bibliografía

Bührer, S., Gruber, E., Hüsing, B., Kimpeler, S., Rainfurth, C., Schlomann, B., Schraudner, M., & Wehking, S. (2006). Wie Können Gender-Aspekte in Forschungsvorhaben Erkannt und Bewertet Werden? München: Fraunhofer.

Klinge, I., & Wiesemann, C. (Eds.) (2010). Sex and Gender in Biomedicine: Theories, Methodologies, and Results. Göttingen: Universitätsverlag.

Institute of Medicine (IOM). (2010). Women’s Health Research: Progress, Pitfalls, and Promise. Washington, D.C.: United States National Academies Press.

Schiebinger, L. (Ed.) (2008). Gendered Innovations in Science and Engineering. Stanford: Stanford University Press.

Schraudner, M., & Lukoschat, H. (Eds.) (2006). Gender als Innovationspotenzial in Forschung and Entwicklung. Karlsruhe: Fraunhofer Institut.

Wajcman, J. (2010). Feminist Theories of Technology. Cambridge Journal of Economics, 34 (1), 143-152.

Wylie, A., & Conkey, M. (2007). Doing Archaeology as a Feminist. Journal of Archaeological Method and Theory, 14 (3), 209-216.