Método: análizar el género

El género entra en juego cuando las actitudes culturales son importantes para un proyecto (ver definición: género).  Este método se centra específicamente en:

1. Los supuestos y comportamientos de género de los investigadores/as e ingenieros/as que guarden relación con la investigación planteada.

2. Las necesidades, supuestos y comportamientos de género de los/as sujetos y usuarios/as de la investigación que tengan relación con la investigación propuesta.

3. Cómo interactúan los puntos 1 y 2 anteriores,  o las relaciones de género entre investigadores/ingenieros y sujetos/usuarios.

Los comportamientos y actitudes de género “residen” y se (re)producen a diferentes niveles -en las personas, las instituciones sociales y en la sociedad en general y las culturas. Este método supone que los investigadores/as puedan comenzar a aprender cómo funciona el género. El valor de su aplicación depende, al igual que con otros métodos de investigación, de la habilidad y la creatividad del equipo de investigación.

En la ciencia, la salud, la medicina y la ingeniería, el género es una categoría primaria a nivel lingüístico, cognitivo y analítico (Schiebinger, 2008; Klinge et al., 2010; Zorn et al., 2007; Bührer et al., 2006; Oudshoorn et al., 2003; Strum et al., 2000). Sin embargo, los supuestos de género no suelen cuestionarse y por lo tanto permanecen invisibles a la comunidad científica (Schiebinger, 1989; Oudshoorn, 1994; Richardson, 2013). Estos supuestos de fondo influyen inconscientemente en las prioridades científicas, las preguntas de la investigación y la elección de los métodos (ver también  Reconsiderando las prioridades y los resultados de la investigación, Reconsiderando los conceptos y las teorías,  y Formulando las preguntas de la investigación). Cuando los supuestos de género son invisibles y permanecen sin ser examinados, pueden llevar a sesgos dentro de la ciencia y en la ingeniería, y menoscabar los mecanismos de  “auto-corrección” en la investigación y el diseño.

Preguntas

1. ¿Cuáles son los supuestos y las actitudes de género de los científicos/as e ingenieros/as que influyen en una determinada investigación?

A. ¿Los supuestos de fondo (o los “dados por sentado”) presentes en la comunidad investigadora influyen en la investigación en modos todavía no examinados? Miremos, por ejemplo, la genética de la determinación del sexo. Durante décadas, el estudio de la determinación del sexo se ha centrado en el “factor determinante testicular”. Por “defecto” se consideraba el desarrollo femenino como “pasivo”. Nuevos modelos para determinar el sexo, han demostrado que tanto el desarrollo femenino como el masculino son procesos paralelos, activos y dictados por los genes (ver Estudio de Caso: Determinación Genética del Sexo).

B. ¿Qué supuestos de fondo han influido en las decisiones sobre los/as sujetos de investigación o sobre los usuarios/as? Por ejemplo, la investigación básica en animales se centraba en ejemplares masculinos, principalmente porque los investigadores asumían que los ejemplares machos eran menos variables (ver Estudio de caso: Investigación Animal).

C. ¿Qué hipótesis han formulado los investigadores/as, sin ser primero examinadas, sobre mujeres/hombres (o hembras/machos de otras especies)? Cuando se consideran los hombres, ¿se tiene en cuenta de qué tipo de hombres se habla? ¿Son estos hombres pobres o ricos, sanos, con bajo nivel de estudios…? (ver también Analizando los Factores que interactúan con el sexo y el género). No todos los hombres (o mujeres) son iguales. Para evitar los estereotipos, los investigadores/as deberían identificar sus sujetos/usuarios con precisión. Por ejemplo, los microbicidas del VIH se han añadido a los geles vaginales. Además de proporcionar microbicidas (anticonceptivos u otros productos), los geles también actúan como lubricantes – y esto puede hacerlos indeseables para algunos potenciales consumidores/as (ver Estudio de caso: Microbicidas VIH).

D. ¿Cómo afecta la división sexual del trabajo a un proyecto? ¿Qué áreas antes no exploradas pueden resultar áreas fructíferas para la innovación? Por ejemplo, las investigaciones que han estudiado la división del trabajo en  las teleoperadoras de servicios han encontrado que la mayoría del personal que tienen contacto directo con los clientes son mujeres (Russell, 2008). En general, estas empleadas usaban softwares basados en las evaluaciones realizadas por los gerentes sobre las necesidades del personal, y no en el estudio directo del flujo de trabajo. Los ingenieros/as que observaron la forma en la que estas empleadas trabajaban fueron capaces de rediseñar el software de tal forma que finalmente aumentó la productividad (Maass et al., 2007).

2. ¿Cuáles son las necesidades, supuestos o conductas de género de los/as sujetos y usuarios/as de la investigación que influyen en una determinada investigación?

A. ¿Tienen hombres y mujeres diferentes necesidades y expectativas con respecto a los resultados?

B. ¿Cuáles son las características reales de los/as sujetos y de los usuarios/as? ¿Cómo son sus propias autoevaluaciones y cómo podrían estar influenciadas por estereotipos? Por ejemplo, conocer las  características de la población en la tercera edad es fundamental para que el diseño de tecnologías de apoyo obtenga buenos resultados. Aunque las mujeres y los hombres mayores a menudo tienen necesidades similares, entender la manera en la que el sexo y el género interactúan con el envejecimiento puede ayudar a los ingenieros/as a desarrollar tecnologías que se adapten mejor  a las necesidades de los usuarios/as (ver Estudio de Caso: Explorando Mercados para las Tecnologías de apoyo a los Mayores).

3. ¿Cómo interactúan entre si las cuestiones 1 y 2? ¿Cómo interactúa el género de los investigadores y el de los sujetos/ usuarios?

A. ¿De qué manera un/a sujeto podría responder de modo distinto a un investigador o investigadora? Por ejemplo, en una entrevista telefónica, el sexo del entrevistador/a puede influir en las respuestas de los/as sujetos de investigación. Este efecto puede variar en sujetos masculinos y femeninos, lo que refleja las interacciones sobre las actitudes de género de investigadores/as y sujetos (Kane et al., 1993). Efectos similares también pueden estar relacionados con la raza y la etnia de los investigadores/as y de los/as sujetos de la investigación (Streb et al., 2008).

B. ¿De qué margen disponen los grupos interesados en participar en una investigación? Por ejemplo, los conocimientos específicos de grupos específicos de hombres o mujeres podrían ser útiles para acceder a las innovaciones de género (ver también Diseño e Investigación Participativos). Por ejemplo, debido a que en algunas sociedades el suministro de agua es trabajo de las mujeres, muchas tienen un conocimiento detallado de los suelos y sus rendimientos de agua. Aprovecharse de este conocimiento es fundamental para la ingeniería civil y el desarrollo de proyectos – por ejemplo, para determinar dónde colocar pozos y surtidores (ver Estudio de Caso: Agua).

Bibliografía

Bührer, S, & Schraudner, M. (Eds.) (2006). Wie können Gender-Aspekte in Forschungsvorhaben erkannt und Bewertet Werden? Karlsruhe: Fraunhofer Verlag.

Kane, E., & Macaulay, L. (1993). Interviewer Gender and Gender Attitudes. Journal of the American Association for Public Opinion Research, 57 (1), 1-28.

Klinge, I. & Wiesemann, C. (Eds.) (2010). Sex and Gender in Biomedicine: Theories, Methodologies, and Results. Göttingen: Universitätsverlag.

Maass, S. & Rommes, E. (2007). Uncovering the Invisible: Gender-Sensitive Analysis of Call Center Work and Software. In Zorn, I., Maass, S., Rommes, E., Schirmer, C., & Schelhowe, H. (Eds.), Gender Designs IT: Construction and Deconstruction of Information Society Technology, pp. 97-109. Berlin: VS Verlag Für Sozialwissenschaften.

Oudshoorn, N. (1994). Beyond the Natural Body: An Archaeology of Sex Hormones. London: Routledge.

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Russell, B. (2008). Call Centres: A Decade of Research. International Journal of Management Reviews, 10 (3), 195-219.

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Spritzley, A., Ohlausen, P., Sprath, D. (Eds.) (2010). The Innovation Potential of Diversity: Practical Examples for the Innovation Management. Stuttgart: Fraunhofer-Institut für Arbeitswirtschaft und Organisation.

Streb, M., Burrell, B., Frederick, B., & Genovese, M. (2008). Social Desirability Effects and Support for a Female American President. Public Opinion Quarterly, 72 (1), 76-89.

Strum, S. & Fedigan, L. (2000). Primate Encounters: Models of Science, Gender, and Society. Chicago: Chicago University Press.

Zorn, I., Maas, S., Rommes, E., Schimer, C., Schelhowe, H. (Eds.) (2007). Gender Designs IT. Weisbaden: Verlag für Sozialwissenschaften.