Resumen del caso 

El reto:

Los libros de texto contienen el conocimiento básico en ciencia e ingeniería. Es más, los libros de texto dan forma a las impresiones de la naturaleza del trabajo científico -representaciones acerca de quién se convierte en científico/a o qué tipos de problemas tratan de resolver los ingenieros/as. Los libros de texto que se encuentran impregnados de estereotipos de sexo o género perpetúan los supuestos de género y dan lugar a ciencia poco sólida.

Método: repensando el lenguaje y las representaciones visuales

El lenguaje (la selección de palabras, metáforas, analogías y formas de nombrar que se escogen para explicar conceptos científicos) y las representaciones visuales (imágenes, tablas, gráficos escogidos para ilustrar conceptos científicos) tienen el poder de dar forma a la práctica científica, las preguntas, los resultados obtenidos, y las interpretaciones. Repensar el lenguaje y la representación visual de los libros de texto puede ayudar a eliminar las suposiciones de género inconscientes que restringen el descubrimiento y la innovación, y con ello reducir las desigualdades de género.

Innovaciones de género:

Revisar los libros de texto de biología para incorporar nuevos hallazgos desde la investigación de sexo y género. En la biología del desarrollo, esto incluye ampliar el análisis de la fertilización humana a fin de reflejar el papel activo desempeñado por el sistema reproductivo de la mujer en el transporte y capacitación de los espermatozoides. En bacteriología, esto incluye la eliminación de metáforas científicamente poco sólidas que presentan las bacterias como organismos sexuados.

Revisar los libros de texto de física para ilustrar principios científicos a través ejemplos de género más neutrales.

Caso completo

El reto:

Los libros de texto y los manuales presentan hipótesis de trabajo dentro del campo de la ciencia al momento de ser publicadas. La información en los libros de texto y los manuales constituye el conocimiento básico de la siguiente generación de científicos/as.

Innovación de género 1: revisión de los libros de texto y manuales de biología

Los libros de texto y los manuales de biología se han sometido a importantes revisiones para incorporar los nuevos hallazgos en investigación sobre sexo y género. En biología del desarrollo, la ciencia que se enseña en los libros de texto y los manuales ha cambiado a medida que se ha añadido más información sobre el papel del aparato reproductor femenino en el transporte y la combinación de los gametos en la fertilización. En bacteriología, se han cambiado las metáforas usadas en los libros de texto y los manuales evitando asignarle sexo a las bacterias.

Ejemplo A. Biología del desarrollo:

En la década de 1980, los libros de texto y los manuales aún incluían explicaciones de la concepción humana que hablaban del esperma “activo” capturando un óvulo “pasivo” (Martin, 1992). Los libros de texto y los manuales hacían hincapié en la naturaleza autopropulsada del esperma sin hablar del papel que el aparato reproductor femenino juega en el transporte tanto de los óvulos como del esperma. De la misma manera, los libros de texto y los manuales describían el papel del esperma en la activación del desarrollo del óvulo sin ninguna mención significativa al papel del aparato reproductor femenino en la activación del esperma (Alberts et al., 1983).

Los libros de texto y los manuales actuales se ha reescrito para incluir los nuevos descubrimientos sobre el papel activo del aparato reproductor femenino en el transporte del esperma y en la preparación (“capacitación”) del esperma para la concepción.

La siguiente tabla muestra los cambios en dos importantes libros de texto de biología:

Libro Cobertura en la versión anterior Cobertura en la versión posterior
Developmental Biology (Gilbert) Transporte del esperma:

En la mayoría de las especies (…) los espermatozoides pueden recorrer grandes distancias agitando su flagelo” (Gilbert 1985) El papel del aparato reproductor femenino en el transporte del esperma no se comenta, aunque Gilbert comenta otros descubrimientos relativos al “papel muy activo” que tiene el aparato reproductor femenino en el proceso de fertilización.

Transporte del esperma:

“La translocación del esperma  desde la vagina hasta el oviducto implica muchos procesos que operan en distintos momentos y lugares (…) la movilidad del espermatozoide (p.ej. la acción flagelar) es probablemente un factor menor en la llegada del esperma al oviducto (…) más bien parece que se transloca el esperma hasta el oviducto por la actividad muscular del útero” (Gilbert, 2010).

Molecular Biology of the Cell (Alberts et al.) Capacitación:

Exposición de los mecanismos por los que “se active el óvulo” sin mencionar la capacitación (Alberts et al., 1983)

Capacitación:

“Para ser capaz de cumplir su tarea, el esperma eyaculado de los mamíferos normalmente debe ser modificado por las secreciones del aparato reproductor femenino, un proceso llamado capacitación, que en los humanos requiere de 5 a 6 horas” (Alberts et al., 2002)

Estos cambios se produjeron al repensar conceptos y teorías de género, y han mejorado la precisión científica y la neutralidad de género de los libros de texto y los manuales (ver Método).

– Método: repensar los conceptos y las teorías

Cuestionar los prejuicios de género inconscientes en los conceptos científicos básicos, tales como el macho “activo” y la hembra “pasiva”, ha cambiado lo que se incluye en los libros de texto y los manuales y puede mejorar la propia investigación científica. Los/as autores/as de libros de texto y manuales que entienden el papel activo tanto del hombre como de la mujer en la concepción proporcionan una información más completa sobre la biología del desarrollo. Se sabe que el aparato reproductor femenino transporta el esperma desde los años treinta, cuando los experimentos sobre varias especies modelo demostraron que “el paso del esperma dentro y a través del útero de varios animales […] se debe a acciones distintas a su propia movilidad” (Krehbiel et al., 1939). Sin embargo, su inclusión en los libros de texto y los manuales es reciente.

Enseñar a los/las investigadores/as a cuestionar los sesgos de género inconscientes también puede sacar a la luz nuevas evidencias, como el papel activo del aparato reproductor femenino en el transporte del esperma hacia un ovario en concreto. Durante la última fase folicular, justo antes de la ovulación, el útero y las trompas de Falopio de la mujer llevan activamente el esperma hacia el folículo dominante. Esto “garantiza el máximo número de espermatozoides en el lugar de la fertilización”, ya que “solo un ovario libra un ovocito fecundable durante el ciclo normal”. Este proceso podría controlarse mediante gradientes termales y de concentración de hormonas (Zervokanolakis et al., 2009). Las preguntas clave en este método son: ¿Cómo influyen las nociones de sexo o género a la forma en que se realiza la investigación en un campo concreto—p.ej., la elección del tema, de los métodos, de lo que cuenta como evidencia y de cómo se interpreta? ¿Cómo influyen en la investigación estos conceptos y teorías?

Ejemplo B. Bacteriología:

La conjugación bacteriana es un proceso no reproductivo por el que las bacterias envían y reciben material genético (Lederberg et al., 1946). La conjugación difiere de la reproducción sexual en muchos aspectos importantes (ver el siguiente Método). Sin embargo, en 1992, un libro de texto utilizó la metáfora del sexo para describir la conjugación bacteriana—describiendo a las bacterias donantes que llevan el factor de fertilidad (F+) como “masculinas” y a las bacterias receptoras que no llevan el plásmido (F-) como “femeninas”. Además de no ser correcto, esta metáfora iguala “enviar información” con “masculinidad” y “recibir información” con “feminidad” (Spanier, 1995). Actualmente los/las autores/as de libros de texto y manuales evitan metáforas como estas; ver los cambios en la siguiente tabla.

Libro

Cobertura en la versión anterior Cobertura en la versión posterior
Life: The Science of Biology (Heller et al.; Sadava et al.) Conjugación bacteriana:

“(L)a masculinidad en las bacterias se debe a la presencia de un factor fertilidad, llamado F. Los machos poseen este factor y son F+; las hembras, sin este factor, son F-. En un cruce de F+xF-, una copia del factor F se transfiere a la hembra, transformándola en F+, mientras el macho original se mantiene F+” (Heller et al., 1992).

Conjugación bacteriana:

“Muchas bacterias (…) contienen los genes para la conjugación, incluyendo la habilidad de hacer un pilus sexual; las bacterias que llevan este tipo de plásmido, llamado factor de fertilidad, se designan F+ y se conjugan con bacterias sin plásmido (F-).” Las bacterias F+ y F- ya no se llaman “machos” y “hembras” (Sadava et al., 2010)

Estos cambios se producen cuando se repiensa el lenguaje—y el mensaje cultural inherente en esta metáfora concreta—para describir la conjugación bacteriana (ver el método siguiente).

Innovación de género 2: revisión de los libros de texto y los manuales de física

Los libros de texto y los manuales de física actuales se esfuerzan en ilustrar los principios físicos de maneras neutrales respecto al género—esto es, de maneras que eviten presentar las actividades científicas como más “apropiadas” para hombres que para mujeres, por ejemplo.

Por ejemplo: Los libros de texto y manuales universitarios de física incluyen apartados dedicados a la óptica geométrica, mostrando modelos matemáticos de espejos, lentes, prismas y otros instrumentos ópticos. Uno de los fenómenos que se explican es la “regresión infinita”, o el uso de espejos paralelos para producir una serie infinita de reflejos cada vez más pequeños.

El libro de Benson University Physics: Revised Edition ilustra la regresión infinita con una fotografía de Ann-Margret Olsson de pie entre dos espejos planos vestida de cabaret, como se ve en la imagen a la izquierda (Benson, 1996). Esta ilustración es problemática por varias razones. La imagen presenta a Olsson semidesnuda; esta imagen no es necesaria para explicar el concepto anterior. Esta imagen podría molestar a potenciales estudiantes de física, especialmente mujeres: ya que las encuestas indican que las mujeres tienen en general una impresión más negativa de los anuncios sexualmente explícitos que los hombres (Häggström-Nordin et al., 2009). También podría molestar de forma desproporcionada a estudiantes provenientes de culturas más conservadoras en temas sexuales; hay importantes diferencias geográficas y generacionales hacia las imágenes con carga sexual (Fam et al., 2008).

Otros libros de texto y manuales presentan el mismo concepto sin utilizar este tipo de imágenes. Por ejemplo, el libro Understanding Physics, de Cummings et al., utiliza una imagen que en principio es neutra respecto al género, una gárgola entre dos espejos, como puede verse debajo (Cummings et al., 1996).

Otro libro de texto, Physics for Scientists and Engineers, de Knight, no incluye ninguna imagen o diagrama sino que menciona una situación (de nuevo presumiblemente neutral respecto al género) en la que probablemente todo el mundo ha experimentado dicho fenómeno en primera persona, como se ve aquí debajo (Knight, 2004, pp. 753).

  1. El sitio donde te cortas el pelo tiene dos espejos casi paralelos a 5 metros de distancia. Cuando te sientas en la silla, tu cabeza está a 2.0 metros del espejo más cercano. Al mirar al espejo, primero ves tu cara y después, más lejos, tu nuca. (El espejo no puede ser totalmente paralelo para que puedas ver tu propia nuca, pero puedes tratarlos como si lo fueran en este problema.) ¿A qué distancia parecerá que esté tu nuca? No tengas en cuenta el espesor de tu cabeza. El principio de la regresión infinita ilustrado de nuevo de manera neutral respecto al género, obtenido de Knight, 2004
– Método: repensar el lenguaje y las representaciones visuales

La elección de palabras, tablas, gráficos e imágenes tiene la capacidad de dar forma a la práctica científica y de reforzar las creencias sobre los roles de género. Las palabras y las imágenes que se eligen para ilustrar los principios científicos y los manuales podrían influir en quiénes participan en la ciencia, cómo se establecen las prioridades de investigación y cómo se interpretan los descubrimientos científicos. Los conceptos básicos en cualquier campo no deberían darse por sentados; deberían analizarse críticamente respecto al género y a otros supuestos. Cuestionar los sesgos de género inconscientes ayuda a asegurar el rigor de las hipótesis generadas, a ponerlas a prueba y a trasmitir su conocimiento a los/las estudiantes.

El lenguaje y las imágenes que se usan en los libros de texto y los manuales pueden influir a los/las estudiantes de las siguientes maneras:

1. Reforzando los estereotipos sobre los roles de género. En el caso de la biología del desarrollo, la omisión de información sobre el papel del aparato reproductor femenino en el transporte y la capacitación del esperma reforzaría los estereotipos culturales que muestran a las mujeres como pasivas. En el caso de la conjugación bacteriana, denominar a los individuos F+ como “machos” y a los individuos F- como “hembras” asocia la masculinidad con la aportación de información activa y feminidad con la recepción pasiva de información.

2. Dirigiéndoles hacia hipótesis no intencionadas o resultados incorrectos. En el caso de la conjugación bacteriana del que se hablaba antes, la asignación de sexos a las bacterias malinterpreta la conjugación en aspectos como los siguientes:

A. La asignación de sexo a individuos de una especie implica que esa especie se reproduce sexualmente; sin embargo, la conjugación bacteriana no es un proceso reproductivo.

B. La conjugación bacteriana puede transformar individuos F- en individuos F+; en las especies con reproducción sexual, el sexo de un individuo está generalmente fijado y no se transforma por el contacto con otros individuos. Definir F- y F+ como “hembras” y “machos” implica que la conjugación transforma las hembras en machos; normalmente la reproducción sexual no tiene este resultado (Spanier, 1995).

C. La conjugación bacteriana puede darse entre individuos de especies diferentes, mientras que la reproducción sexual sólo se produce dentro de una especie (Tsinoremas et al., 1994). La conjugación entre especies tiene implicaciones médicas importantes, porque permite a las bacterias acumular genes que le confieran resistencia a los antibióticos (Griffiths et al., 2000).

3. Atrayendo mujeres u hombres a un campo concreto de forma desequilibrada. En el ejemplo anterior sobre la física, la manera en que se ilustran los principios físicos puede enviar mensajes culturales no intencionados sobre quien debería participar en la disciplina. Esto podría llevar a desigualdades en la educación científica y en las posibilidades de trabajo posteriores (Tindall et al., 2004).

Conclusiones y próximos pasos

Los libros de texto y los manuales se usan para educar a la próxima generación de científicos/as e ingenieros/as, y deberían revisarse para comprobar los supuestos de género involuntarios. Al repensar el lenguaje y las representaciones visuales se puede:

  • Eliminar supuestos que podrían limitar o restringir la innovación y el conocimiento de forma inconsciente.
  • Eliminar supuestos que refuercen inconscientemente las desigualdades de género.

Bibliografía

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