Resumen del caso 

El reto:

Los cinturones de seguridad convencionales no se ajustan a las mujeres embarazadas adecuadamente, y los accidentes de automóvil son la causa principal de muerte fetal relacionado con el trauma materno (Weiss et al., 2001). Incluso una colisión relativamente menor a 56km / h (35 mph) puede causar daños. Con más de 13 millones de mujeres embarazadas en toda la Unión Europea y Estados Unidos cada año, el uso del cinturón de seguridad durante el embarazo es un importante problema de seguridad (Eurostat, 2011; Finer et al, 2011.).

Método: repensar estándares y modelos de referencia

El cuerpo masculino es a menudo definido como la norma y sirve como principal objeto de estudio. En este caso, los maniquíes de pruebas de choque se desarrollaron en un principio imitando al hombre estadounidense de percentil 50 (tomado como la norma). Esto significa que otros segmentos de la población se quedaron fuera de la fase en el diseño. El no tener en cuenta a otros seres humanos de diferentes tamaños y formas puede resultar en un daño no intencionado.

Innovaciones de género:

Tomar tanto a mujeres como a hombres como modelo de referencia  puede ampliar la creatividad en la ciencia y la tecnología. Desde el principio, los dispositivos deben ser diseñados para la seguridad de poblaciones amplias.

Analizar el sexo ha tenido como consecuencia el desarrollo de maniquíes embarazadas y de simulaciones por ordenador.

Caso completo

El reto

En el diseño de ingeniería, a menudo se toma a los hombres como la norma; las mujeres (al igual que los hombres de menor tamaño) son analizadas de forma posterior y, a menudo estudiadas desde la perspectiva de cuánto se desvían de la norma. Como resultado, muchos dispositivos son adaptados a las mujeres a posteriori.

Desarrollo de los maniquíes de pruebas de choque

– 1949: Se desarrollan por primera vez los maniquíes de pruebas para las Fuerzas Áreas de  Estados Unidos (Advisory Group, 1996).

– 1966: Se desarrolla el grupo VIP (Very Important People) de maniquíes de prueba. Este grupo estaba formado por 3 maniquíes, que simulaban a una mujer de percentil 5, a un hombre de  percentil 50, y a un hombre de percentil 95. El grupo VIP fue la primera serie de maniquíes de prueba utilizados en las pruebas estándar de automoción (Grupo Asesor para la Investigación y Desarrollo Aeroespacial, 1996).

– 1972: El Híbrido II, una nueva generación de maniquíes, fue desarrollado por General Motors para modelar el cuerpo masculino de percentil 50. La Normativa 208 de Seguridad de la Federación de Vehículos a Motor de EEUU especificaba este maniquí masculino  para su uso en los tests desde 1973 a 1997. Se comenzó a innovar en la creación de nuevas generaciones de maniquíes utilizando al hombre  de tamaño medio como la norma. Este maniquí se modificó más tarde para representar tanto a la mujer de percentil 5 como al hombre de percentil 95.

– 1980: Los maniquíes de pruebas representan ya a niños/as (3 y 6 años de edad). Los Maniquíes infantiles (6, 12, y 18 meses de edad) fueron desarrollados en 1990.

– 1996: El maniquí de pruebas representando a una mujer embarazada fue creado por investigadores del Medical Center de la Universidad de Michigan, en colaboración con General Motors y la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA). El MAMA-2B (Maternal Anthropomorphic Measuring Appliance, versión 2B) utiliza la versión  pequeña del maniquí femenino de percentil 5 del Hybrid III insertando una simulación de embarazo completo, con un útero modelo, líquido amniótico, y un feto de 28 semanas (Pearlman et al. , 1996). Se han realizado las patentes tanto de la maniquí de pruebas embarazada como de los sensores especializados para la recogida de datos en estos maniquíes (Elhagediab, 2009).

– 2012: Los maniquíes de pruebas representando una mujer embarazada todavía no se utilizan en las pruebas de seguridad para automóviles impuestas por el gobierno de los EE.UU. o por el Programa Europeo de Evaluación de Automóviles Nuevos (NHTSA, 2008), ver Métodos abajo.

– Método: repensar prioridades y resultados de la investigación

Los maniquíes de pruebas se desarrollaron por primera vez para las Fuerzas Aéreas de los EE.UU. en 1949. En ese momentos, las mujeres fueron excluidas de las principales funciones de combate en las fuerzas armadas, por lo que se dio prioridad al cuerpo masculino en el diseño de tecnologías de seguridad militar. Este sesgo, sin embargo, no se corrigió cuando se desarrollaron maniquíes de pruebas para uso civil donde tanto mujeres como hombres tienen necesidades urgentes de seguridad.

– Método: repensar las normas y modelos de referencia

El diseño de los maniquíes de pruebas de choque mejoró significativamente durante el período entre 1949 y 1996. En la década de 1970, la mayoría de los maniquíes representaba sólo el percentil 50 masculino. Hacia los años 80 y 90, se utilizaron para las pruebas de seguridad de los vehículos, una gama más amplia de maniquíes, representando diversas alturas y pesos. Con la ampliación de la base de los modelos, los equipos de ingeniería tomaban en consideración la seguridad de las mujeres, los hombres, y las poblaciones multiétnicas: los maniquíes representaban tanto al más grande de los grandes (es decir, el hombre percentil 95) como el más pequeño de los pequeños (percentil 5 femenino). Este modelo se amplió posteriormente para incluir a niños/as de diferentes edades y pesos.

Innovación de Género 1: cambiar los estándares establecidos

En la década de 1970 los fabricantes europeos de automóviles comenzaron a perder cuota de mercado a favor de empresas extranjeras (principalmente japonesas), debido a que muchos coches extranjeros se ajustaban mejor a ciudadanos/as europeos de menor tamaño. Esto llevó a los ingenieros/as de Europa a mirar con nuevos ojos a las mujeres y a otros grupos de población en el proceso de diseño de automóviles (véase método)

Con el tiempo, las normas de referencia para las pruebas de seguridad de accidentes se han vuelto más inclusivas. Al principio, en 1973, el Código de Regulaciones Federales de los EE.UU especificaba el uso de un maniquí masculino percentil 50, pero en 2000, se ampliaron las directrices de las pruebas para incluir el uso de un maniquí femenino de percentil 5 (US Code of Federal Regulations, 2011).

– Método: análisis de sexo

Durante el desarrollo de maniquíes antropomórficos, los equipos de investigación observaron que la posición normal de una mujer sentada difiere de la que se definía como posición estándar de asiento. Las mujeres, de media, tienden a sentarse más cerca del volante para compensar la menor estatura, lo que las expone a mayor riesgo de lesión interna ante colisiones frontales (Augenstein, 2005). La idea de que las personas de baja estatura son conductores/as “mal sentados” implica que el  problema reside en el conductor/a, que es de menor tamaño que la norma. De hecho, el problema reside en los productos tecnológicos (por ejemplo, los asientos de los automóviles y las fijaciones) que no han sido diseñados para tener en cuenta la seguridad de todos los conductores/as.  El análisis de sexo puede mejorar el uso y seguridad de los productos.

Innovación de Género 2: modelos por ordenador de accidentes para embarazadas

Los maniquíes de pruebas que representan a embarazadas se utilizan para probar los cinturones de seguridad y otros dispositivos de seguridad en los automóviles. Los cinturones de seguridad se instalaron por primera vez en los automóviles en la década de los 50, y su uso se convirtió en obligatorio a finales de 1980 y principios de 1990. Ya en 1967, la Asociación Médica de Estados Unidos defendió el uso de cinturones de seguridad por parte de las mujeres embarazadas basándose en la idea de que tanto la madre como el feto estaban más seguros con un cinturón de seguridad estándar de 3 puntos que sin cinturón de seguridad (Comité, 1972). En ese momento, existían pocos estudios de laboratorio sobre el diseño del cinturón de seguridad para embarazadas, por lo que era difícil evaluar la eficacia relativa entre los diversos diseños de cinturones de seguridad y otras tecnologías de seguridad, como el airbag (Insurance Institute for Highway Safety, 1972). A medida que aumentaba el uso del cinturón de seguridad, las lesiones causadas por este dispositivo comenzaron a plantear la preocupación sobre la peligrosidad de los cinturones de seguridad para el feto, incluso si las madres no resultan heridas (Committee, 1972).

La investigación actual sugiere que las mujeres embarazadas deben usar el cinturón de seguridad de 3 puntos (McGwin et al., 2004), sin embargo, para muchas mujeres, especialmente para aquellas que tienen la barriga baja, los cinturones de seguridad de 3 puntos se colocan sobre el vientre de la embarazada. En un accidente, esto aumenta la transmisión de fuerza en el abdomen en tres o cuatro veces respecto a la fuerza transmitida cuando el cinturón se coloca por debajo del útero, con un correspondiente aumento en el riesgo de lesión fetal (Pearlman et al., 1996).

Las innovaciones de género introducidas en el desarrollo de maniquíes embarazadas de pruebas de choque y en simulaciones de ordenador tienen el potencial de jugar un papel clave en el aumento de efectividad del cinturón de seguridad para mujeres gestantes.

Si bien las mejoras en el maniquí de pruebas de choque para embarazadas (el MAMA-2B creado en 1996) siguen en marcha, en 2002 un grupo de investigadores/as de los EE.UU. adaptaron el software de simulación de choque para representar una mujer embarazada con un útero virtual, placenta, líquido amniótico y los ligamentos uterosacros y  redondos (Moorcroft, 2003). Utilizando este modelo por ordenador, validado con cadáveres  y con datos de accidentes reales, los equipos de investigación encontraron diferencias en los resultados entre pasajeras embarazadas  que no llevaban cinturón, las que sí lo llevaban y aquellas que lo llevaban mal colocado. En 2008, los desarrolladores/as mejoraron todavía más este modelo virtual al añadir un feto realista de 38 semanas (desarrollado utilizando imágenes de ultrasonido) y al recrear el movimiento fetal en el útero durante el impacto (Acar et al., 2009).

En 2002, Volvo también desarrolló una maniquí virtual embarazada “Linda”, en la semana 36 de gestación (B√ºhrer et al, 2006;.. Schraudner et al, 2006). Otras compañías de automóviles también han adoptado modelos por ordenador en sus pruebas de seguridad.

Conclusiones

Las innovaciones de género han dado lugar a normas más inclusivas para los maniquíes de pruebas de choque. Los maniquíes de pruebas femeninos entraron en desarrollo a finales de 1960, sin embargo, los maniquíes de embarazadas no se convirtieron en una prioridad de la investigación hasta los  90, alrededor de cuarenta años después de que se desarrollaron por primera vez los maniquíes de prueba. Considerar el embarazo como una prioridad de la investigación en el estudio y los test de los automóviles puede conducir a una mayor seguridad de los vehículos en general.

Siguientes pasos

1. Actualmente en EE.UU la NHTSA exige pruebas de seguridad utilizando maniquíes que representan a mujeres, pero no mujeres embarazadas. El Programa Europeo de Evaluación de Automóviles Nuevos (Euro NCAP) utiliza el mismo maniquí  Hybrid III prescrito por NHTSA. Por lo tanto, el embarazo no está representado en las pruebas de choque (Euro NCAP, 2010; Euro NCAP, 2009). Los gobiernos deberían exigir pruebas de seguridad de los vehículos utilizando maniquíes de prueba o modelos virtuales que representen embarazadas.

2. El tradicional cinturón de seguridad de 3 puntos puede hacer daño al feto. Replantear el diseño de los cinturones de seguridad para adaptarlos al embarazo podría tener que convertirse en una prioridad para los fabricantes de automóviles. Desarrolladores privados han introducido dispositivos complementarios para mantener los cinturones convencionales en su sitio. El Maternity Seat Belt (Cinturón de seguridad para embarazadas) es sólo un ejemplo de dispositivo de reposicionamiento del cinturón de seguridad, pero éste no ha sido sometido a pruebas de seguridad rigurosas por parte del gobierno (Klinich, 2009). Una mejor solución podría ser un nuevo diseño del cinturón de seguridad convencional de 3 puntos que proporcione mayor seguridad para todos los pasajeros y pasajeras.

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